El boxeo, fue prohibido en
Buenos Aires, después de un festival celebrado en el Teatro Doria el 9 de septiembre de 1892, tras un combate calificado
como una típica representación del “salvajismo”.
En agosto de 1907 el intendente municipal don Enrique Frías lo autorizó de
nuevo, de manera oficial. Mientras tanto se desarrollaba el “boxeo negro” a escondidas de la
policía, especialmente en quintas aledañas a la Capital Federal, donde los
uniformados no tenían acceso.
sábado, 24 de marzo de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
Tommy Hearns
Tommy Hearns, de Estados Unidos, fue el primer pugilista en la historia del boxeo,
en obtener cuatro títulos mundiales en diferentes categorías: welter, mediano
junior, medio pesado y mediano, en éste orden. Se coronó monarca welter al
noquear en el segundo a Pipino Cuevas, poniendo fin al exitoso ciclo del
“azteca”. La última corona la logró el 27 de octubre de 1987, en Las Vegas,
cuando noqueó en el cuarto asalto al argentino Juan “Martillo” Roldán.
jueves, 22 de marzo de 2012
Romano Boxing Club en 1930
Por la década de 1930, el Romano Boxing Club había asentado sus
reales en Catamarca 50 -antes ocupó
el local de Zuviría 221-, donde se ofrecían grandes combates. Uno de los ídolos
para los salteños jóvenes, en especial, era José Cávolo, conocido popularmente como “Tuturela”. A los 20 años le tocó el servicio militar en la
Marina, desde donde regresó con el rango de “boxeador”. El 2 de octubre de 1937, derrotó por puntos a Rogelio
Cativa, y el 30 del mismo mes, a Manuel “Ñato” Domínguez. Después perdería por
nocaut técnico en el tercero con el tucumano Carlos Berta, para cerrar el año
venciendo al “Ñato” Domínguez. “Tuturela”, ídolo en gestación, era alentado
fervorosamente por el público, y desde las tribunas se cantaba: “Haga
frío, haga calor / Tuturela será campeón”. Pero el tano “Tuturela”
tenía una manía pérfida, era “gato”
de cintos. Por las tardes concurría al río Arenales y se apoderaba de los
cintos de la changada que disfrutaba del agua fresca. “Nadie se animaba con él,
porque eras grandote. Le teníamos miedo”, contaba el desaparecido profesor José “Juanito” Fadel, recordado
montañista y una de las víctimas del “gatillo” de cinturones. “No sabíamos
dónde esconder la ropa, pero el Tuturela la encontraba igual”.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Recordando a Luis C. Larra
Nueva
Época, el martes 9 de enero de 1923, anunciaba el retiro del boxeo del
sargento Luis C. Larra, primer
boxeador en combatir por un título de campeón de Salta, resignando sus
aspiraciones frente al experimentado mendocino Julián Vergara Zuloaga,
que ganó éste por fuera de combate. Esta pelea se efectuó bajo las lonas “de un
viejo circo”. Larra comunicó que dejaba la actividad, para para a ser parte de
la Academia Luis Ángel Firpo. Larra
había llegado a Salta en 1917 con el Regimiento
12 de Caballería y en marzo del mismo año (1923), se trasladó a Campo Los Andes, Mendoza. Gracias a él y a su compañero de armas Luis A. Barbalis, el boxeo salteño se
cimentó en sus inicios. ¿Qué habrá sido de ellos?; vale la pena recordarlos a
la distancia con cariño, por sus valiosos aportes al deporte de los puños en
nuestro medio.
martes, 20 de marzo de 2012
Un desafío en privado.
Un desafío en privado. ¿Se
trataba de un duelo personal a puñetazos, o un desafío amistoso entre dos
amigos? El diario La Voz del Norte,
en su edición del martes 29 de agosto de 1922, publicaba esta breve noticia: En privado. “El sábado 2 de septiembre
(1922) se realizará un combate en privado a 4 rounds, de 3 minutos cada uno,
entre los aficionados Hugo Cornejo
(51 k.) y Arturo Figueroa Linares
(80 k.). Pelea a la americana, con guantes de 4 onzas. La diferencia de kilos a
favor de Figueroa Linares, será compensada con la gran acometividad de
Cornejo”. El domingo 3 de septiembre el mismo diario titulaba la noticia: Ganó Cornejo. “El aficionado Hugo
Cornejo venció por puntos a Arturo Figueroa Linares, al que derribó dos veces
en el cuarto asalto, ganando con ello el combate”. Al parecer, los dos
contendores se mostraron conformes con la experiencia, y a seguir viviendo. Al
ser “privado” el choque, el “morochaje” o “uñaje” se quedó con las ganas de ver
la pelea, aunque se había agolpado frente al edificio donde se efectuó el lance
en buen número. Lo cierto, es que Hugo Cornejo era ya un conocido boxeador, de
allí que el diario comentara como su virtud principal, “la gran acometividad de su boxeo”. El diario La Voz del Norte, anunciaba para el jueves 26 de octubre de 1922 el
combate entre Hugo Cornejo (52 k.) y
Miguel López (45 k.). El anuncio
quedó en eso, ya que no se dio a conocer el resultado. El sábado 6 de enero de
1923 en el Teatro Victoria, la noche en que Benjamín Figueroa venció por abandono en el cuarto asalto al
sargento del 12 Luis A. Barbalís, en
uno de los combates preliminares tornó a aparecer Hugo Cornejo, venciendo
por puntos a Arturo Toranzos. El 3
de marzo de este año, Hugo Cornejo
le ganó por puntos ocho a Roberto Suárez en uno de los combates previos
al estelar protagonizado por Benjamín
Figueroa y Ángel Galtieri que
finalizó sin decisión tras diez asaltos. Ya Cornejo, a la distancia de ocho
rounds, era profesional. El 2 de junio se presentó brindando revancha a Roberto Suárez, empatando en 8 asaltos.
En la pelea de fondo Benjamín Figueroa
(63) sostuvo ocho asaltos fallado “sin decisión” con Juan Ángel Firpo (60). Los combates “sin decisión” equivalían a
empate. A todo esto ya Hugo Cornejo
era campeón salteño gallo y el sábado 29 de marzo de 1924 fue desafiado por el
título por Silverio Bernal Herrera.
Éste le indicó a Cornejo, que debía contestarle al Café Japonés. Desde esta publicación, los diarios en su espacio
deportivo, jamás citaron a Hugo Cornejo. (Foto tomada en el Teatro Victoria en 1921. Benjamín Figueroa, con
rancho de paja en las manos, rodeado de admiradores)lunes, 12 de marzo de 2012
El “parejero del Comisario”
El “parejero del Comisario”
lunes, 5 de marzo de 2012
Historia de la categoria pesados en Salta
“El reciente combate entre púgiles de la
categoría pesados llevó a deportes del Diario de Salta a investigar si en
el pasado nuestra provincia en general fue una plaza activa para esta división.
Ello nos llevó a consultar al periodista e historiador Roberto G. Vitry, un hombre muy conocido por su extensa trayectoria
deportivo–periodística”. Esto nos
manifestó Vitry: “El boxeo profesional en Salta se inició en 1919 bajo la carpa
de un circo, en Alberdi 450. El mendocino radicado en Salta, Julián Vergara Zuloaga, un pesoliviano,
se enfrentó al sargento del ejército José
Luis Larra, mediano neto. Solo
existían por esos años los “desafíos”,
sin importar mayormente los kilos de uno y otro.
“Fue recién el sábado 21 de marzo de 1942, en
el local de la Sociedad Sirio Libanesa, en calle San Martín, cuando
el musculoso porteño Abel Cestac
-que después combatió en Estados Unidos-, se enfrentó a un tal Tomás López “que viajaba en tren”,
mientras Cestac se desplazaba en automóvil, “haciendo tongo los dos por el interior”, como decían en Buenos
Aires. López, un súper centenario en kilos de grasa, era presentado
sucesivamente como peruano, chileno, o de otra nación sudamericana. Cestac, por
su parte, de casi un metro 90, acusaba 105 de pura fibra muscular, sorprendió
al público con una demostración cabal de su estado atlético, al elevarse sobre
las sogas y presentarse así ante el público. Ganó por nocaut en el segundo y
ardió Troya. “El público en general solicitaba la devolución del dinero,
mientras el boletero se encontraba en la tarea de contar el dinero y ante la
presencia agresiva de los que reclamaban su dinero, se dijo “hay que salvá blatita baisano” y en menos de un suspiro, desapareció no dejando
una moneda siquiera ni para la escoba, demostrando así su gran oficio de no
soltar un “beso” o “mango”. Cestac y el boletero fueron las estrellas de la
noche. El público destrozó todo lo que tenía a su alcance, en especial las
sillas, tanto que después la “baisanada” no tenía como sentarse a jugar “loba”
y menos dónde dejar los turbantes. Ello llevó a las autoridades de la Sirio a
expulsar al boxeo de su feudo.
“Desde entonces pasó a Necochea 731, local que fue bautizado con el pomposo nombre de Luna Park, al igual que el de Buenos
Aires. Este nuevo recinto se vistió de gala la noche del sábado 7 de agosto de
1943 cuando se presentó el campeón argentino pesado Alberto Lovell (92,600) -campeón Olímpico en Los Ángeles, 1932-,
quien noqueó en el octavo asalto al tucumano Antonio Francia (84,300). A esto se sumó una exhibición del pesado César Brión, de buena campaña en
Estados Unidos en los años 50, frente a Agustín
Cerroni el 19 de julio de 1952. Este breve panorama corresponde al campo
rentado, pues en aficionados y en el Torneo de los Barrios, siempre hubo
pesados. Los medio pesados si combatieron en Salta, aunque vale la pena
destacar que, en su mayoría y por su estatura, no eran otra cosa que medianos
gordos”.
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